Tal vez mañana, al despertar, sea mas que un simple hombre.
Tal vez use mi cabeza para crear y no para destruir.
Tal vez comprenda que el amor nos hace idiotas y que para él la razón no existe.
Tal vez crea que para cambiar basta con la voluntad.
Tal vez deposite confianza en todo el mundo.
Tal vez me ilusione con promesas y no desfallezca ante una traición.
Tal vez deje de ser un simple hombre y me convierta en un ser humano.
Aunque tal vez...tal vez solo despertaré al amanecer.
Y tal vez solo despertaré porque ser un simple hombre es bastante para mí.
Todo lo demás se lo dejo a aquellos que buscan atributos divinos en tierras de hombres...de simples hombres.
¿Por qué para poder ser un ser humano tengo que dejar de ser humano?
martes, 3 de febrero de 2009
miércoles, 28 de enero de 2009
martes, 27 de enero de 2009
"CARLOS OBAMA RODRIGUEZ"
Estoy cansado, mamado, aburrido, agotado, etc...de ver que desde el día de la posesión del señor Barack Obama, y hasta el día de hoy, pasen una noticia de algún niño en algún recóndito lugar de la hermosa geografía colombiana al que le pusieron por nombre Obama.
Tengo claro que la información noticiosa en este país es completamente vacía, absurda, parcializada, tonta y mediocre, pero es que esto ya esta pasando de ser una noticia amarillista y sin sentido a ser algo despreciable. Parece como si quisieran mostrarle al mundo que este país es un criado arrodillado ante su amo; y como la lambonería de cuanto lagarto político anda por ahí suelto (empezando por el presidente) no es suficiente para comprar las indulgencias del norte entonces usan la inocencia (y la ignorancia diría yo) de la gente del común para mostrar que aman tanto a los Estados Unidos como para ponerle el nombre del presidente a sus hijos (aunque obviamente esa no sea la intención de un padre al hacer esto).
¿Que gana un noticiero pasando una nota como esa? ¿Gana puntos con el gobierno? ¿Llena espacio de un noticiero que dura 2 o 3 horas pero que no dice nada? No lo se y al final termina por no importarme mucho. Pero me parece poco menos que risible la oleada de Obamas que están naciendo por toda Colombia. No tengo muy clara la ciencia de ponerle un nombre a un hijo pues aun soy joven para pensar en ello, pero no veo como diablos le beneficia a alguien llamarse Obama seguido de un nombre y apellido latino (empezando porque según entiendo Obama es el apellido del presidente, no un nombre, al menos así lo entiendo yo).
Primero que todo, los nombres y apellidos del presidente son mas árabes que gringos, y dado el poco prestigio del que goza la comunidad árabe gracias a los extremistas y el terrorismo es obvio que la preferencia por este nombre es gracias a que lo posee el presidente más mediatico del momento; y seria algo mas normal (aunque no menos risible) que en Estados Unidos le pongan Obama a la mayoría de los infantes nacidos (al menos) durante este año, pero por qué aquí en Colombia también. Y no digo que solo en Colombia, es posible que en muchos otros países ocurra lo mismo pero el hecho de que los demas lo hagan no justifica que aquí también lo hagamos.
En fin, esto es Colombia señoras y señores. Dentro de unos 20 años, cuando todos los niños que han nacido durante estos días crezcan los veremos desfilar felices por la vida con el Obama en sus nombres y una manillita tricolor en sus pulsos...y tal vez viviendo en un estado anexo de Estados Unidos llamado Colombia (si es que de aquí a 20 años seguimos siendo Colombia y no Columbia o algo por el estilo).
Ya para finalizar, he visto que a muchos los nombran Barack Obama pero no he visto el primero al que le hayan puesto Hussein, el otro nombre del presidente de Estados Unidos. ¿Coincidencia?¿Ignorancia?¿Solapados? Vaya uno a saber por qué no usan ese nombre.
P.D.: Realizando la corrección ortográfica de este escrito me di cuenta de que la palabra Colombia no existe para el corrector de blogger... vaya coincidencia.
Nota Aclaratoria: No es mi intención burlarme u ofender a alguien con este post ni con su titulo.
miércoles, 21 de enero de 2009
AHORA QUE SOY FILOSOFO
Recuerdo aquellos días en los que estaba a punto de dejar el colegio. Recuerdo que cada vez que me reunía con mis amigos a hablar acerca de qué iríamos a estudiar cuando saliéramos había muchos ingenieros, economistas, uno que otro abogado...y cuando yo decía que iba a estudiar estadística no faltaba el que salia con el comentario : "o sea que usted va a ser el que va a ir de casa en casa haciendo censos".
Ya en la universidad, cuando me hablaba con alguno de ellos o con algún conocido por fuera de la u y le decía que estaba estudiando estadística bastaba con recitar el pensum pseudo-matemático para que dejaran la pendejada y pensaran que estudiaba una cosa seria (aunque si es medio seria); pero ahora que decidí cambiar los números por las letras y la filosofía la cosa a variado bastante.
Primero que todo, el hecho de abandonar una carrera totalmente encausada a las matemáticas (cosa que a la gran mayoría de personas les parece una quimera maquiavélica y horrorosa traída directamente del libro del apocalipsis en vez de una ciencia) por una totalmente encausada a la literatura trae a la mente de las personas (léase amigos o conocidos de mis papas y familia en general) la idea generalizada de: "Las matemáticas son demasiado pesadas. Seguramente decidió cambiarse porque eso de la filosofía es mas fácil". FALSO.
Casi todo el berraco mundo cree que porque no estoy todo el día sentado en un escritorio haciendo cuentas (cosa que de por cierto nunca hice cuando estudiaba estadística) entonces no hago nada; creen que leo montañas de fotocopias solo por puro y físico ocio o porque no tengo nada mejor que hacer con todo el tiempo libre que creen que tengo estudiando esta carrera. Pues no señores. Yo si estudio y bastante. Leer y hacer ensayos no es un hobbie...es mi TRABAJO!. Para eso estudio y por eso me van a pagar cuando me gradúe (si finalmente lo logro). Y creanme que entender los textos no siempre es fácil, eso no es como leerse un libro de Harry Potter o algo por el estilo, empezando porque filósofo no necesariamente es sinónimo de literato y hay unos que son un completo enredo. Así que no señores....ser filosofo no significa ser un desocupado.
Señores: Filosofo y marihuanero tampoco son sinónimos. Cuando estaba en la inducción nos dijeron algo como: "muchachos, la idea de filosofo del común de la gente es un tipo acostado en una hamaca en una cabaña al lado de la playa fumando toneladas de marihuana y leyendo libros todo el día". Pues NO!. En todas las carreras existe la posibilidad de que alguno sea drogadictos pero a ninguna carrera se la relaciona con drogas. En cambio a los filósofos casi siempre nos tildan de marihuaneros. A uno no le preguntan como le fue en clase sino cuantos porros se ha metido, no hay derecho.
Por ultimo, no hay que estar loco para estudiar filosofía. Este asunto creo que no es exclusivo de esta carrera y lo pueden llegar a compartir las artes y las ciencias puras pero igual nos aqueja. Una conversación telefónica de mi mama en la que se involucra a mi hermano (estudia música) y a mi siempre incluye la frase por parte de mi mama: "Si señor/ra...salieron loquitos los muchachitos". Que me crean loco no me importa en lo mas mínimo porque puede ser una afirmación que no este muy alejada de la realidad; que lo diga mi mama no es de extrañar ya que las mamas tienen maestría y posgrado en como hacerlo quedar a uno mal sea cual sea la situación; pero lo que si me raya la cabeza son los peleles con ínfulas de grandes personajes que están estudiando la pendejada mas grande de este mundo en cualquier roto y/o universidad de garaje y se creen mas que uno y lo tratan de loco. Amigos, familiares y conocidos me lo pueden decir ya sea en broma ya sea en serio, pero esos otros personajillos lo tienen prohibido por una sencilla razón: no son nadie para decir eso de una manera despectiva. Están estudiando una cosa que solo sabrán ellos para que sirve en una universidad que la conoce el fundador y el demonio porque nadie mas la ha oído nombrar y vienen a creerse la locura porque supuestamente lo que ellos estudian sirve para algo. No me crean tan pendejo.
Así pues, esta es mi situación ahora que soy filosofo.
Ya en la universidad, cuando me hablaba con alguno de ellos o con algún conocido por fuera de la u y le decía que estaba estudiando estadística bastaba con recitar el pensum pseudo-matemático para que dejaran la pendejada y pensaran que estudiaba una cosa seria (aunque si es medio seria); pero ahora que decidí cambiar los números por las letras y la filosofía la cosa a variado bastante.
Primero que todo, el hecho de abandonar una carrera totalmente encausada a las matemáticas (cosa que a la gran mayoría de personas les parece una quimera maquiavélica y horrorosa traída directamente del libro del apocalipsis en vez de una ciencia) por una totalmente encausada a la literatura trae a la mente de las personas (léase amigos o conocidos de mis papas y familia en general) la idea generalizada de: "Las matemáticas son demasiado pesadas. Seguramente decidió cambiarse porque eso de la filosofía es mas fácil". FALSO.
Casi todo el berraco mundo cree que porque no estoy todo el día sentado en un escritorio haciendo cuentas (cosa que de por cierto nunca hice cuando estudiaba estadística) entonces no hago nada; creen que leo montañas de fotocopias solo por puro y físico ocio o porque no tengo nada mejor que hacer con todo el tiempo libre que creen que tengo estudiando esta carrera. Pues no señores. Yo si estudio y bastante. Leer y hacer ensayos no es un hobbie...es mi TRABAJO!. Para eso estudio y por eso me van a pagar cuando me gradúe (si finalmente lo logro). Y creanme que entender los textos no siempre es fácil, eso no es como leerse un libro de Harry Potter o algo por el estilo, empezando porque filósofo no necesariamente es sinónimo de literato y hay unos que son un completo enredo. Así que no señores....ser filosofo no significa ser un desocupado.
Señores: Filosofo y marihuanero tampoco son sinónimos. Cuando estaba en la inducción nos dijeron algo como: "muchachos, la idea de filosofo del común de la gente es un tipo acostado en una hamaca en una cabaña al lado de la playa fumando toneladas de marihuana y leyendo libros todo el día". Pues NO!. En todas las carreras existe la posibilidad de que alguno sea drogadictos pero a ninguna carrera se la relaciona con drogas. En cambio a los filósofos casi siempre nos tildan de marihuaneros. A uno no le preguntan como le fue en clase sino cuantos porros se ha metido, no hay derecho.
Por ultimo, no hay que estar loco para estudiar filosofía. Este asunto creo que no es exclusivo de esta carrera y lo pueden llegar a compartir las artes y las ciencias puras pero igual nos aqueja. Una conversación telefónica de mi mama en la que se involucra a mi hermano (estudia música) y a mi siempre incluye la frase por parte de mi mama: "Si señor/ra...salieron loquitos los muchachitos". Que me crean loco no me importa en lo mas mínimo porque puede ser una afirmación que no este muy alejada de la realidad; que lo diga mi mama no es de extrañar ya que las mamas tienen maestría y posgrado en como hacerlo quedar a uno mal sea cual sea la situación; pero lo que si me raya la cabeza son los peleles con ínfulas de grandes personajes que están estudiando la pendejada mas grande de este mundo en cualquier roto y/o universidad de garaje y se creen mas que uno y lo tratan de loco. Amigos, familiares y conocidos me lo pueden decir ya sea en broma ya sea en serio, pero esos otros personajillos lo tienen prohibido por una sencilla razón: no son nadie para decir eso de una manera despectiva. Están estudiando una cosa que solo sabrán ellos para que sirve en una universidad que la conoce el fundador y el demonio porque nadie mas la ha oído nombrar y vienen a creerse la locura porque supuestamente lo que ellos estudian sirve para algo. No me crean tan pendejo.
Así pues, esta es mi situación ahora que soy filosofo.
domingo, 21 de diciembre de 2008
10x
100000000 de estrellas contadas en el firmamento.
10000000 de palabras entregadas al viento.
1000000 de suspiros. Muchos por cosas que no valen la pena.
100000 rosas marchitandose sobre un sepulcro olvidado.
10000 lagrimas derramadas. Unas por felicidad, otras por dolor y otras tantas por tristeza.
1000 cigarros consumidos en una noche de lluvia.
100 sonrisas sinceras de los millones que se ven a diario.
10 dias desde la última vez que la vi.
1 solo pensamiento vagando en la mente.
0 sentimientos albergados...por el momento.
10000000 de palabras entregadas al viento.
1000000 de suspiros. Muchos por cosas que no valen la pena.
100000 rosas marchitandose sobre un sepulcro olvidado.
10000 lagrimas derramadas. Unas por felicidad, otras por dolor y otras tantas por tristeza.
1000 cigarros consumidos en una noche de lluvia.
100 sonrisas sinceras de los millones que se ven a diario.
10 dias desde la última vez que la vi.
1 solo pensamiento vagando en la mente.
0 sentimientos albergados...por el momento.
sábado, 13 de diciembre de 2008
VISITA
Como conmemoración de las 10 mil visitas, aquí va un pequeño escrito.
- ¿Cómo te sientes?
- Algo mareado.
- Tranquilo, ya se te pasará.
- ¿Quien eres tú?
- Tu ultimo recurso.
- No te entiendo.
- Soy la única que te puede ayudar ahora, si a esto se le puede llamar ayudar.
- Sigo sin entenderte.
- No te preocupes, nadie entiende al principio.
- Principio de que. ¿En donde estoy?.
- En tu habitación.
- ¿Y como entraste aquí?.
- Eso no tiene importancia.
- ¡Claro que la tiene!. No te conozco y ni siquiera he podido ver tu rostro.
- Mi rostro es lo último que querrías ver. Creeme. Y mi presencia aquí es lo que menos te debería importar.
- ¿Por qué?
- Ya te lo dije; soy la única que te puede ayudar.
- ¿Ayudar a qué?
- A salir de aquí.
- ¿Qué?. Eso es ridículo. Es mi habitación y se perfectamente cómo salir de aquí.
- Prepotente como siempre. En este momento sí necesitas ayuda.
- ¿Como siempre?¿Acaso sabes algo acerca de mi?¡Quien eres!.
- Lo se todo acerca de ti.
- ¡Vete de mi casa!. No tienes ningún derecho de venir a intimidarme en mi propio hogar.
- Que indefenso te ves. Siempre te has ocultado bajo ese rostro malhumorado y esa actitud hostil.
- ¡He dicho que te vayas!.
- Muy bien. Me voy. Pero nos volveremos a ver muy pronto y tendrás que retractarte de lo que ahora has dicho.
- No me hagas reír. Jamás he hecho algo parecido y no veo por qué tendría que hacerlo contigo.
- Eres bueno para ofuscarte pero no muy bueno para oír a los demás. Te he dicho que soy tu último recurso y no es broma. Hace unos minutos recibiste un disparo en la espalda. Un ladrón entro a esta misma habitación, te amenazó a ti y a tu familia y te disparó mientras tratabas de proteger tus bienes materiales y espirituales. Ahora estas muerto mi querido amigo. Y yo...yo soy la muerte. Piensa en esto mientras decido que haré contigo.
10K
Luego de un año larguito me enorgullece decir que este chuzo llego a las 10 mil visitas. Muchas gracias a todos los que han pasado por aqui y han dejado un poquito de sí en sus comentarios, a aquellos que vienen simplemente a leer, a los que llegan por equivocación (son bastantes) y a los que vienen en busca de imagenes (la gran mayoria).
sábado, 29 de noviembre de 2008
PRELUDIO (2)
CITA
*
- Aló.
- Hola. Como estás.
- ¿Con quien hablo?
- ¿No te acuerdas de mí? Soy el amigo de Juan, el de la fiesta. Me diste tu número cuando iba saliendo y me pediste que te llamara.
- Hola. Ya te recuerdo.
- Quería saber si te gustaría tomar un café conmigo.
- Claro, me encantaría.
- A las seis en el bar Poussini, en el centro, te parece bien.
- Perfecto. Allí estaré.
- Hola. Como estás.
- ¿Con quien hablo?
- ¿No te acuerdas de mí? Soy el amigo de Juan, el de la fiesta. Me diste tu número cuando iba saliendo y me pediste que te llamara.
- Hola. Ya te recuerdo.
- Quería saber si te gustaría tomar un café conmigo.
- Claro, me encantaría.
- A las seis en el bar Poussini, en el centro, te parece bien.
- Perfecto. Allí estaré.
**
El día se pasa con una lentitud pasmosa. Trato de concentrarme frente al computador para adelantar algo de trabajo para la universidad pero no puedo, no me puedo sacar de la cabeza a aquella muchacha enigmática. ¿Por qué no dejó de mirarme en la fiesta? ¿Y por qué me dio su número telefónico y me pidió que la llamara? Mi razón me decía que era una situación muy extraña pero algo dentro de mi me incitaba a saber más acerca de ella; la intriga puede más que la desconfianza, por eso me arriesgue a llamarla, pero ahora la incertidumbre y la ansiedad luego de pactada la cita me consumen.
Miro el reloj una y otra vez, los minutos son eternos y durante cada uno de ellos mi mente se hunde en pensamientos vagos; imagino qué me dirá, que me responderá si le hago una de esas tantas preguntas que danzan entre mi memoria, que podría querer de mi, por qué se intereso de repente en una persona a la que no conocía.
Trato de relajarme un poco, enciendo un cigarrillo y me doy un paseo por mi casa; cada bocanada de humo es un minuto menos de espera. Voy a la cocina y me preparo un café, lo sirvo y me siento en el sofá mirando el curso del sol a lo largo de un cielo completamente azul, es como observar una pintura que se renueva a cada segundo. Miro el reloj y enciendo otro cigarrillo. Salgo de ese pequeño trance en el que me encuentro inducido al ver por la ventana y decido tomar un baño. La hora se acerca.
Entro a mi habitación buscando mis anteojos en medio de un desorden casi post-apocalíptico. Verifico que todas las luces queden apagadas y me dispongo a salir. Al cerrar la puerta una sensación recorre mi cuerpo, como un escalofrío, pero se la atribuyo al frío penetrante que hace en la ciudad. Verifico que todo esta bien para partir y me voy hacia la avenida para esperar el bus. No hay marcha atrás.
***
Son casi las seis y media y ella no aparece por ningún lado. La paciencia no es una de mis virtudes pero sin embargo sigo ahí, esperando, como quien espera con ansias una noticia que, ya buena ya mala, necesita obtener.
Pasan de las siete, me resigno a volver a mi casa no con el dolor de una cita incumplida – al fin y al cabo era alguien a quien ni siquiera conocía – sino con la desazón de tener muchas incógnitas sin resolver. Me acerco a la avenida para tomar un bus de regreso a mi hogar y mientras doy pasos lentos hacia la calle, como si esa esperanza de verla aparecer en el horizonte siguiera viva, un tímido dedo golpea sobre mi hombro.
- Disculpe señor, ¿Usted sabe donde queda el bar Poussini?
Pasan de las siete, me resigno a volver a mi casa no con el dolor de una cita incumplida – al fin y al cabo era alguien a quien ni siquiera conocía – sino con la desazón de tener muchas incógnitas sin resolver. Me acerco a la avenida para tomar un bus de regreso a mi hogar y mientras doy pasos lentos hacia la calle, como si esa esperanza de verla aparecer en el horizonte siguiera viva, un tímido dedo golpea sobre mi hombro.
- Disculpe señor, ¿Usted sabe donde queda el bar Poussini?
jueves, 20 de noviembre de 2008
PRELUDIO (1)
FIESTA
*
-Avalon aurgrentis.
Luego de pronunciar estas palabras me recuesto al lado de ella y cierro los ojos lentamente.
Luego de pronunciar estas palabras me recuesto al lado de ella y cierro los ojos lentamente.
**
Despierto. Estoy un poco ansioso, conocer gente nueva siempre me pone así. Tal vez no vea a nadie desconocido pero él tiene bastantes amigos que yo no conozco; y se me hace imposible no acompañarlo el día de su cumpleaños. Mientras medito acerca de las consecuencias de ir a la fiesta me doy un baño en la tina. Al cabo de varios minutos me percato que el tiempo ha pasado muy rápido y debo apresurarme; trato de vestirme lo más normal posible aunque me cuesta bastante trabajo, salgo rápidamente y tomo el primer taxi que pasa.
Al llegar a su casa siento una atmosfera carnavalesca. Lo llamo para anunciarle que estoy al frente de su puerta; él sale y me invita a entrar. Pasamos por un pequeño corredor que nos conduce a la sala, allí sus familiares departen en medio de risas y trago. Los saludo con algo de cariño recordando aquellas épocas en las que ellos hacían lo mismo cuando yo era tan solo un niño. Sigo caminando con él a través de un pasillo que nos conduce a las habitaciones, aquellas habitaciones en las que jugábamos por horas y horas; la melancolía por recordar unos años mas felices me invade y la certeza de que ahora somos otros atrae a la tristeza. Finalmente llegamos frente a una estrecha puerta de metal pintada de blanco, la cruzamos y llegamos al patio donde se encuentran los demás invitados. Reconozco a algunas personas y me acerco a saludarlas, tomo un trago y me siento en medio de dos amigos a discutir temas de antaño en una especie de mesa redonda formada únicamente por sillas.
Al pasar las horas, más personas se unen a nuestra conversación; como si todos hubiéramos convivido en una enorme casa durante todas nuestras vidas. En medio del debate, pronuncio unas palabras que no parecen ser de mayor trascendencia; Avalon aurgrentis. Luego de decir esto, una muchacha que estaba justo en frente mío, y de la cual no me había percatado, clavó su mirada en mi rostro, como si se hubiera develado ante sus ojos un gran misterio; no me quitó la mirada de encima durante toda la conversación, me sentía incomodo teniendo unos ojos sobre mí durante tanto tiempo; deje de lado las risas y los recuerdos para pensar en el por qué de su mirada penetrante sobre mí.
Llego la noche y más de uno ya estaba borracho, los demás bailaban al ritmo de estrepitosa música y yo permanecía sentado con un trago en mi mano y un pensamiento en mi cabeza. Me levante de la silla creyendo que ya era suficiente y que debía irme a mi casa, me despido del anfitrión y de sus invitados y me acerco a la puerta blanca. Antes de abrirla, alguien posa su mano sobre mi hombro, se acerca, pone sus labios cerca de mi oído y me susurra algo, luego pasa por en frente mío para desaparecer lentamente a lo largo del pasillo. Es hora de irme a mi casa.
Al llegar a su casa siento una atmosfera carnavalesca. Lo llamo para anunciarle que estoy al frente de su puerta; él sale y me invita a entrar. Pasamos por un pequeño corredor que nos conduce a la sala, allí sus familiares departen en medio de risas y trago. Los saludo con algo de cariño recordando aquellas épocas en las que ellos hacían lo mismo cuando yo era tan solo un niño. Sigo caminando con él a través de un pasillo que nos conduce a las habitaciones, aquellas habitaciones en las que jugábamos por horas y horas; la melancolía por recordar unos años mas felices me invade y la certeza de que ahora somos otros atrae a la tristeza. Finalmente llegamos frente a una estrecha puerta de metal pintada de blanco, la cruzamos y llegamos al patio donde se encuentran los demás invitados. Reconozco a algunas personas y me acerco a saludarlas, tomo un trago y me siento en medio de dos amigos a discutir temas de antaño en una especie de mesa redonda formada únicamente por sillas.
Al pasar las horas, más personas se unen a nuestra conversación; como si todos hubiéramos convivido en una enorme casa durante todas nuestras vidas. En medio del debate, pronuncio unas palabras que no parecen ser de mayor trascendencia; Avalon aurgrentis. Luego de decir esto, una muchacha que estaba justo en frente mío, y de la cual no me había percatado, clavó su mirada en mi rostro, como si se hubiera develado ante sus ojos un gran misterio; no me quitó la mirada de encima durante toda la conversación, me sentía incomodo teniendo unos ojos sobre mí durante tanto tiempo; deje de lado las risas y los recuerdos para pensar en el por qué de su mirada penetrante sobre mí.
Llego la noche y más de uno ya estaba borracho, los demás bailaban al ritmo de estrepitosa música y yo permanecía sentado con un trago en mi mano y un pensamiento en mi cabeza. Me levante de la silla creyendo que ya era suficiente y que debía irme a mi casa, me despido del anfitrión y de sus invitados y me acerco a la puerta blanca. Antes de abrirla, alguien posa su mano sobre mi hombro, se acerca, pone sus labios cerca de mi oído y me susurra algo, luego pasa por en frente mío para desaparecer lentamente a lo largo del pasillo. Es hora de irme a mi casa.
martes, 4 de noviembre de 2008
PALABRAS
Una palabra no es tan solo un palabra.
Es la transmutación de una idea en sonidos y tinta.
Una palabra es sentimiento.
Es una expresión del alma traducida por la razón y comunicada por el cuerpo.
Una palabra no es significado.
Es una descripción efímera de un algo indescifrable.
Una palabra no es trascendente.
Es el limitante de aquello que sí es trascendente e infinito, pero que nosotros necesitamos comprender como finito.
Estas palabras no son racionales.
Son incoherencias que ante el lector aparecen ya sublimes, ya banales.
Pero al fin y al cabo ¿Quien dice que un demente no puede expresar sus fantasías?
Una palabra no posee existencia.
Es la conexión entre la realidad y nuestros sueños, expresada de una forma inadvertida.
Una palabra somos tu y yo.
Inmortalizados en el tiempo, subyugados a un recuerdo que no tuvo lugar; pero con el cual me regocijo al inventar.
Una palabra. Tan solo una palabra.
Es la transmutación de una idea en sonidos y tinta.
Una palabra es sentimiento.
Es una expresión del alma traducida por la razón y comunicada por el cuerpo.
Una palabra no es significado.
Es una descripción efímera de un algo indescifrable.
Una palabra no es trascendente.
Es el limitante de aquello que sí es trascendente e infinito, pero que nosotros necesitamos comprender como finito.
Estas palabras no son racionales.
Son incoherencias que ante el lector aparecen ya sublimes, ya banales.
Pero al fin y al cabo ¿Quien dice que un demente no puede expresar sus fantasías?
Una palabra no posee existencia.
Es la conexión entre la realidad y nuestros sueños, expresada de una forma inadvertida.
Una palabra somos tu y yo.
Inmortalizados en el tiempo, subyugados a un recuerdo que no tuvo lugar; pero con el cual me regocijo al inventar.
Una palabra. Tan solo una palabra.
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