miércoles, 20 de julio de 2011

¿ESTAS DISPUESTO A ACEPTAR UN SUICIDIO? (1)

¿Recuerdan la película Mar Adentro? Si no la han visto pueden leer ésto rápidamente antes de continuar. Ahora imaginemos a una persona como el protagonista: un tetrapléjico que decide acabar con su vida pero que necesita la ayuda de alguien para hacerlo. Esta persona cuenta con el apoyo de amigos y familiares en el sentido de no estar abandonado; por otra parte tampoco tiene el sufrimiento físico que tendría un enfermo terminal de cáncer para sustentar sus ganas de morir. ¿Apoyarían ustedes la muerte de esa persona?
Ahora imaginemos a una persona (hombre o mujer) que quiere suicidarse porque su pareja sentimental lo abandonó. Esta persona no tiene ninguna condición médica, no tiene problemas de dinero, tiene una familia y unos amigos que la apoyan y su único sufrimiento es emocional. ¿Apoyarían ustedes la muerte de esa persona?
En ambos casos apoyar la muerte de la persona significa estar de acuerdo con su deseo de morir sin necesidad de ser uno mismo quien cause la muerte. Basta con no etiquetar la muerte de esa persona como algo incorrecto o "malo".
Teniendo en cuenta lo anterior los quiero invitar a votar en la encuesta que se encuentra arriba a la derecha en el blog. No tienen que justificar su elección pero me gustaría que los que quisieran hacerlo lo hagan en los comentarios de este post. Esperen en unos días la segunda parte de este tema.

sábado, 9 de julio de 2011

ÉTICA APLICADA

Cuando estamos aprendiendo matemáticas y geometría aprendemos a dividir cosas como círculos en partes iguales, pero cuando estamos frente a un pastel de cumpleaños jamas sacamos regla, compás, papel y lápiz para dividirlo y darle a todos partes iguales.
Con la ética pasa algo parecido. Generalmente la vemos en contextos muy específicos (como la ética empresarial o la ética medica) o en casos de "que pasaría si..."; y aunque esos "que pasaría si" no son tan descabellados aplicados al mundo real sí son algo extraordinarios. No me imagino a muchos de nosotros montados en un tren decidiendo si presionamos un botón para cambiar de vías y matar a una persona para salvar a cinco; y aún en casos más "normales" como un aborto o una muerte asistida nuestra participación tampoco es significativa; es decir, no somos participes de un evento de estos una vez por semana.
Tal vez por esto no le prestamos mucha atención a lo que la ética tiene que decirnos. No le vemos mayor aplicación a nuestra vida diaria y muchos nos limitamos a cumplir con lo establecido por la ley humana o divina, y si nos preguntan por qué no se debe matar o robar o mentir no tenemos muchas opciones para responder a parte de "porque es malo" o "porque así me enseñaron".
Pero, ¿Que pasa cuando queremos explicar un acto que no se corresponde con un crimen terrible o con una decisión entre la vida y la muerte? Aquí entra nuestro amigo Aristóteles. Personalmente la idea de la racionalidad práctica de Aristóteles me encanta (a pesar de que tenga algunos problemas), pero no es mi intención aburrirlos con teorías filosóficas. Si les interesa averiguar por su parte pueden consultar la Ética a Nicómaco o a algún neoaristotélico como Philippa Foot y su Natural Goodness. Aquí simplemente les quiero mostrar unas ideas sencillas que, según mi visión, es lo que plantea Aristóteles.
Hace unos días iba en transmilenio* y por andar despistado me pasé la estación en la que me tenía que bajar y tuve que ir hasta el portal. El portal es la última estación de la ruta que llega y la primera de la ruta que sale, así que cuando el bus llega al portal toda la gente debe bajarse para que el bus tome ahora la ruta de ida y se llene con los que esperan esa ruta en el portal. Cuando el bus en el que iba llegó al portal era hora pico así que había muchísima gente esperando y el bus en el que iba estaba completamente lleno. Cuando paró nos disponíamos a bajar cuando de entre el tumulto de gente que esperaba para subir apareció un señor que sin dudarlo un instante se subió al bus viendo que estaba lleno. El señor en cuestión dificultó la salida de todos nosotros ya que no se movía de la entrada y la bloqueaba impidiendo la salida; además, gracias al reflejo de las masas, otras personas empezaron a hacer lo mismo que el señor y se armó el caos.
Si le preguntáramos al señor por que hizo lo que hizo seguramente contestara que porque tenia afán o porque estaba cansado de esperar. pero, ¿Es esta una respuesta válida? ¿Justificaríamos su actuación en base al cansancio y el afán? Pensemos por un momento en la manera correcta de actuar. Obviamente el señor pretendía subirse al bus y obtener una silla ya que transmilenio es el paradigma de la incomodidad a cualquier hora, pero en su afán por conseguir su objetivo esta perjudicando a todos los que nos queremos bajar y a todos los que se quieren subir ya que esta armando un caos horrible. ¿No sería mejor esperar a que se bajen todos para poder subir? Si la excusa del señor es el afán estaría actuando irracionalmente al crear un caos que retrasa la partida del bus. Lo más racional, y por ahí derecho lo mejor que puede hacer o lo correcto, es esperar para subir sin importar si por esa espera se queda sin silla.
Así escrito el razonamiento parece muy engorroso para una situación que requiere un actuar rápido, pero si lo vemos detenidamente no es nada del otro mundo. El tiempo que ocupamos razonando, sopesando opciones y escogiendo el mejor camino para actuar nos lo ahorramos en disgustos, problemas y retrasos. ¿Que tal si aplicamos la misma táctica para todos los aspectos de nuestra vida? Obviamente hay situaciones que no representan un mejor o un peor resultado. Decidir entre desayunar café o jugo no significará tomar una mala decisión si escojo uno por encima del otro, pero decidir si me paso el semaforo en rojo porque voy tarde, decidir si llevo el carro a la rumba sabiendo que puedo pasarme de tragos, decidir si le pongo los cachos a mi novia porque está fuera del país, ese tipo de decisiones si se pueden considerar como buenas o malas independientemente de que las consecuencias sean nefastas o no.
Con esto no quiero que adopten la filosofía aristotélica en sus vidas ni que me crean todo lo que les acabe de decir. Si ud señor lector es mas del tipo "no hagas a los demás lo que no quieres que te hagan a ti" o del tipo de seguir reglas no importa. Mi invitación es a que hagan el ejercicio de pensar antes de actuar, de preguntarse ustedes mismos ¿Por qué hice eso? y ver si sus justificaciones son válidas, y sobretodo mi invitación es a que veamos la bondad o maldad de las cosas que hacemos, no sólo hacia los demás sino hacia nosotros mismos y tampoco desde una perspectiva moralista o condenativa de bien y mal sino de qué tan provechoso es eso, si me va a traer alegrías o penas y si vale la pena hacerlo.

*Sistema de transporte público bogotano

martes, 21 de junio de 2011

METÁFORA EN SEIS TIEMPOS

12 de Agosto
Entregado por completo a mis pensamientos me dirijo hacia mi casa. Es más tarde de lo normal y la oscuridad de las calles es tétrica. Apuro el paso ya que el frío penetra hasta mis huesos. Rápidamente llego al camino que se bifurca; ambas opciones conducen a mi casa con una pequeña diferencia de tiempo, pero soy hombre de costumbres y no me gusta variarlas así que siempre tomo el camino de la derecha. El semáforo me detiene antes de tomar mi camino; en ese instante doy un rápido vistazo al callejón de la izquierda y veo un leve destello a lo lejos. Nunca había visto aquel destello, tal vez porque nunca había pasado por allí con una noche tan oscura, pero no le presto atención. Veo el semáforo insistentemente para que me de paso y cuando finalmente cambia cruzo rápidamente y tomo el camino de la derecha. Sin embargo algo me detiene; la curiosidad me mata y finalmente decido ir por la izquierda y seguir el destello. A medida que me acerco el brillo se intensifica y empieza a tomar forma. Es una hoguera en medio de la nada. Es extraño pero a medida que me acerco la calle empieza a perder su contorno. La acera y la carretera se funden en una sola pero los edificios y las casas parecen perderse en el horizonte y cuando finalmente llego al sitio de la hoguera no hay nada a parte del fuego que se estrella violentamente contra el viento. La imagen es extraña pero es más extraño aun que cuando llego junto al fuego siento aún más frío que el que sentía hace unos instantes. Luego de la sorpresa inicial ante una escena tan extraña me percato que hay una persona tras el fuego. No la veo en su totalidad ya que este fuego tampoco ilumina mucho el sitio, solo veo sus pies y sus piernas hasta las rodillas; tiene un jean desgastado y unos tenis descoloridos. Levanto la mirada para tratar de ver su rostro pero la oscuridad no lo permite. En ese momento suena mi celular, es mi mamá preguntándome en donde estoy, le digo que ya voy camino a casa, cuelgo y veo el reloj...han pasado 3 horas desde que me baje del bus. Apuro el paso para salir de ese callejón oscuro y llego a mi casa.

13 de Agosto
Anoche dormí maravillosamente pero al despertar esta mañana no pude dejar de pensar en ese extraño momento, ¿Habrá sido un sueño? Todo el día pensé en esa hoguera ardiendo hacia el cielo y en esa persona solitaria de pie junto al fuego. Hoy salí un poco más temprano para poder pasar de nuevo por aquel callejón sin tener el oscuro velo de la noche sobre el escenario. Al llegar a la bifurcación el sol aún no ocultaba su rostro pero tan pronto empecé a transitar ese misterioso paraje el tiempo pareció acelerar estrepitosamente y para cuando había dado unos cuantos pasos la noche ya era densa y el viento soplaba con más ímpetu. Llegué al sitio de la hoguera y de nuevo estaba esa persona allí. Me senté en el espacio vacío con la mirada fija sobre el fuego esperando que esta persona se pronunciara pero nada ocurrió por un buen tiempo. Luego de estar un rato hipnotizado por el lugar vi que sobre las llamas se alzaba una mano delgada que empezó a danzar al ritmo de las llamas. El fuego se alzaba violentamente y la mano se alzaba con él evitando quemarse, y cuando el fuego menguaba sus ánimos y yacía plácidamente como un cachorro adormilado la mano descendía hasta su nivel como si lo estuviera acariciando. Este enigmático juego se repitió durante todo el tiempo que estuve mirando. De nuevo no pude ver el rostro de la persona que jugueteaba pero cuando el fuego se alzaba rabioso podía ver una hilera de dientes blancos tras una gran carcajada. Miré mi reloj y ya se acercaba la media noche así que salí de allí.

15 de Agosto
Desde aquella noche no he podido conciliar el sueño plácidamente. Ayer no tuve fuerzas ni siquiera para escribir y no salí de casa; estuve tratando de dormir todo el día pero lo más que pude conseguir fueron un par de horas de erráticos movimientos en mi cama. Hoy fui de nuevo al callejón y estuve viendo a esa persona de nuevo, pero hoy pasó algo diferente. En medio de su peligroso juego el fuego se encontraba tranquilo pero de repente se alzó con fuerza impetuosa y atrapó a la mano en sus ardientes fauces. La persona parecía no reaccionar, no se movía, no gritaba, no hacia nada. Pensé que nada estaba ocurriendo puesto que no había reacción alguna pero un pequeño destello de luz empezó a golpear mi rostro, como cuando un bromista decide cegar a otro con el reflejo de su reloj; pero este destello era muy leve, casi imperceptible. Busqué su fuente y provenía del rostro de aquella persona. Descendía suavemente y reflejaba las furiosas llamas hacia mi. No sabia lo que estaba pasando cuando la operación se repitió de nuevo, otro suave destello inició y fue deslizándose hasta desvanecerse...eran lágrimas. Inmediatamente me puse de pie y tome su mano para alejarla del fuego. Estaba fría, como si hubiera estado bajo el hielo y no bajo el abrazo de Prometeo, pero estaba quemada. Podía sentir ese insoportable olor adueñándose de todo. Tomé su mano y la alejé del fuego tanto como me fue posible y pude ver de nuevo esos dientes blancos asomándose tras una pequeña sonrisa. Me quedé un rato pero nada más sucedió. Ni una palabra, ni una mirada, solo esa pequeña sonrisa quebrando la penumbra.

16 de Agosto
Anoche tampoco dormí bien. No pude concentrarme en todo el día y solo esperaba el momento para ir de nuevo al callejón y ver que todo estuviera bien. Al llegar pensé que no encontraría de nuevo a aquel personaje misterioso pero ahí estaba como si nada hubiera pasado. Esta vez la hoguera me pareció un poco más grande y su juego algo más atrevido. Su mano no tenia vendajes, se podía ver la carne quemada formando cicatrices y aún así seguía jugando. Esta vez estuve un buen rato viendo el fuego y pensando en esa persona en silencio. ¿Por qué seguía ahí? ¿Por qué seguía jugando? Las preguntas colmaban mi cabeza y surgían como estallidos en un campo de batalla. No aguante más y me puse de pie junto al fuego y empecé a disparar cuestionamientos. Primero lo hice delicadamente (al fin y al cabo no conocía a esa persona y no era mi problema) y no recibí respuesta. La ira se fue apoderando de mi y la rabia hacía que las preguntas empezaran a sonar como juicios contra un acusado. Igual no recibí respuesta, solo veía esa mano danzando con el fuego y esa sonrisa casi burlona en medio de la nada. Me fui lleno de cólera y dudas. Parece que hoy tampoco dormiré.

17 de Agosto
No sabía si ir hoy al callejón pero mi necesidad de respuestas pudo más que mi indecisión. Hoy no iba tan animado como otros días, tal vez porque se estaba volviendo parte de mi cotidianidad y había dejado de ser la novedad del momento. Llegué más tarde de lo habitual aunque allí las fronteras del tiempo parecen no tener validez, cualquier momento del día es igual. Cuando llegué se estaba repitiendo la estremecedora escena de hace dos noches. La mano no danzaba, era presa de un animal iracundo y las lágrimas eran el único aviso de un sufrimiento mudo. Me estremecí y mi cuerpo quería saltar al rescate pero en el ultimo segundo, eterno por cierto, retome el control. No me inundó la compasión o la tristeza, no....me inundaron las dudas seguidas de la incomprensión y la ira. Entendía lo que estaba pasando pero no entendía el por qué estaba pasando. Lancé las mismas preguntas con aires de condena que lancé la noche anterior esperando conseguir respuesta pero nada ocurrió tampoco. En ese momento supe lo que debía hacer. Esta noche no me detuve a contemplar la dulce danza del fuego y la mano, tampoco me detuve a buscar ese rostro humano en medio de toda esta fantasía con tintes oníricos y finalmente no me dediqué a criticar o a buscar una explicación a algo que seguramente tendrá muchas racionalizaciones pero ninguna razón. Simplemente miré al horizonte con la cabeza en alto y seguí mi rumbo sin detenerme a hacer contemplaciones. Cuando crucé la hoguera y empecé a ver el fin del camino el viento me llevó una dulce y suave melodía con un sabor melancólico y doloroso. Una voz que provenía de esa escena psicodélica que estaba dejando atrás y lo único que oí en ese lugar a lo largo de todas estas noches. "me duele....me duele". Fue lo único que escuché y se sintió como la fría hoja de una daga atravesando la calidez que brinda la sangre al corazón. De espaldas a la escena continué mi camino, no di vuelta atrás, ni siquiera mi mirada se volvió a posar en aquel sitio. Unas cuantas lágrimas bañaron mis mejillas mientras el ruido de los autos al otro lado de la calle ahogaban aquella voz.

18 de Agosto
Anoche por fin pude volver a conciliar el sueño. Las dudas se disiparon y la tranquilidad volvió a invadirme. Hoy llegué temprano a mi casa y tuve tiempo de hacer muchas cosas que no había podido hacer en estos días. Si se preguntan que camino tomé hoy pues bueno....soy hombre de costumbres.

jueves, 16 de junio de 2011

:)

Pretender ser el príncipe azul no sirve de nada; es un personaje soso, aburrido, plano...es un cliché. El príncipe vive el libreto al pie de la letra. Hace lo que se supone que debería hacer, aprende lo que un príncipe debería aprender y a la larga conoce todo el desarrollo de su vida desde pequeño; sabe lo que va a hacer, sabe lo que va a pasar y termina viviendo feliz para siempre. ¿Quién no querría algo así?
Por otro lado tenemos al bufón, el único personaje que puede burlarse hasta del propio rey si se le da la gana. No necesita libretos porque con ver a las personas le basta para burlarse de su tonta e inútil vida.El bufón es el único que se da cuenta de todas las estupideces que ocurren a su alrededor y las saca a flote, es el único que se da cuenta que en este mundo lo lógico es que todo sea ilógico y todos son felices con eso.
Resulta obvio por que todos prefieren príncipes azules felices y no bufones que solo hacen reír.

sábado, 4 de diciembre de 2010

SILOGISMO

Para amar hay que atreverse.
La ignorancia es atrevida.
Ergo, el amor es ignorante.

Ahora todo tiene sentido.

domingo, 25 de julio de 2010

ESTA LLOVIENDO

Es la 1:40 am en el reloj del pc. Estoy viendo Hannibal y esta lloviendo (Este es el tipo de cosas pendejas que se ponen en twitter pero, para que twitter si tengo blog).
Me gustan las noches lluviosas, y en general los días lluviosos aunque no siempre me gusta estar bajo la lluvia. A veces pienso que las noches lluviosas no deben ser muy apreciadas por los habitantes de la calle; pero creo que las noches bogotanas en general no deben ser muy apreciadas por los habitantes de la calle.
Pero a mi me gustan. ¿Por qué? Bueno, creo que el golpe continuo de las gotas en el borde metálico de la ventana me gusta, también me gusta arroparme hasta la nariz mientras oigo el tic-tac metálico de las gotas confundiéndose con el tic-tac del reloj de bolsillo en mi mesa de noche. Aunque puede que también me gusten solo porque sí.
El hecho es que me gustan. Y es extraño. Puede que a otra persona también le gusten pero puede que le gusten por otros motivos. O puede que le gusten por los mismos motivos pero no de la misma manera. Puede que mi gusto por las noches lluviosas sea tan único que sea algo extraño; así como el gusto de alguna otra persona por las noches lluviosas es tan único que llega a ser extraño.
Tan extraño como esto. Al fin y al cabo todos somos unos extraños tan extraños que somos extraños entre extraños. Extraños únicos. Tal vez por eso somos tan especiales.

viernes, 9 de julio de 2010

TODO POR LA PLATA

Siguiendo con nuestra presentación de la colección Primavera-Verano, inspirada en ese hermoso animal que es el camaleón, hoy les presentamos lo más reciente de nuestra colección; la pieza (in)titulada: Ingrid Betancourt: cómo ser idiota y tratar de estafar a un país en el intento.


La historia de esta pieza es bastante interesante. A pesar de haber sido confeccionada con telas nativas, siempre se creyó diseñada por Coco Chanel. No fue ampliamente reconocida hasta su triste confinamiento, y posteriormente fue mucho más conocida con su espectacular rescate del olvido.
Sin embargo, no habia dado muestras de todo su potencial. Ahora con su mas reciente giro estilístico quiere reinventar la moda sujeta a la premisa "cria cuervos y te sacaran los ojos".
En un inesperado giro, nuestra siempre variante pieza quiere marcar un hito en cuestión de cambios de pensamiento. Enarbolando los estandartes de la estupidez, la ineptitud, la codicia y la insensatez declaró: "Quiero dejar en alto el nombre de todos aquellos que haciendo caso omiso a alguna recomendación has sido victimas de algun atropello que pudo haber sido evitado si fueran un poco mas prudentes e inteligentes. Pero como la prudencia y la inteligencia no van conmigo, es mi deber acusar a todos aquellos a quienes pueda acusar y, de paso, asegurarme un buen billete en el proceso".
Ahora todos aquellos empleados ineptos que no atienden recomendaciones de seguridad y sufren accidentes laborales a causa de esto tienen su referente en la moda. La moda de culpar a otro y sacarle plata.
Señora Ingrid, desde el fondo de su corazón este blog lamenta su secuestro y rechaza este tipo de acciones en contra de usted o de cualquier otro ser humano. Tambien nos alegra enormemente que esté a salvo y en libertad; pero ya su señora madre jodió demasiado en este país como para que ahora usted se le una y empiece a joder tambien. ¿Por qué mejor no se va a Francia y nos deja tranquilos?

martes, 6 de julio de 2010

DE LA IGLESIA MARADONIANA A LA CIENCIOLOGÍA URIBISTA

Cuando uno se cree dios de sí mismo la cosa es hasta chévere. Le tiene que rendir cuentas a la propia conciencia, si ayuda al viejito a cruzar la calle lo hace porque se le da la gana y no para sobornar a san Pedro, cuando se alcoholiza y le quiere caer a la mejor amiga lo hace sin temor a irse al infierno, la posibilidad de sufrir de baja autoestima puede decaer, etc.
Pero cuando otros creen que alguien(y me refiero a un "alguien" humano) es dios la cosa ya no es chévere, es mas bien ridícula, incluso peligrosa. Porque las personas podemos influenciar y dejarnos influenciar de muchas maneras, podemos ser maestros y discípulos, podemos admirar y ser admirados. Pero en el punto en el que se endiosa o somos endiosados ya la cuestión se pone fea.



Miremos por ejemplo el caso más gracioso: Maradona. Este señor fue grande entre los grandes, tuvo la fortuna de dedicarse al fútbol y el talento necesario para ser un éxito. Pero su grandeza futbolística no lo excusa de llevar una vida pendenciera. Y esta bien, es su vida y ya vimos que uno puede ser dios de sí mismo, pero aquellos que lo ven como dios y hasta llegan a rezarle no ven fallo alguno en él. Y no lo ven no porque consideren que es su vida y allá él con lo que haga o deje de hacer, sino porque les parece que, por ser un dios para ellos, no importa lo que haga siempre estará en lo correcto.



Ese es, señoras y señores, el problema de los creyentes en dioses humanos. Para ellos todo vale, no por un criterio de libre expresión del individuo sino por una frase que los creyentes en dioses divinos usan con frecuencia: porque dios sabe como hace sus cosas, y ellos acatan y celebran ciegamente todo lo que su dios de carne haga.
Maradona no nos importa aquí mas que como referente introductorio. Al fin y al cabo lo que haga o deje de hacer no afecta en gran medida, excepto por los seguidores de la selección argentina. Pero hay otros casos de mucho más cuidado y más terroríficos: Hugo Chavez.
Para los que hacen uso de la mal llamada "perubolica" (digo mal llamada porque ultimamente hay canales de todo lado menos de Perú), es común ver, en alguno de los canales que aun no ha cancelado este señor, su habitual programa "Aló Presidente". Al cabo de ver unos minutos (si es que el televidente aguanta) este "programa", nos damos cuenta que estamos ante una reunión de sanación de algún centro de reavivamiento del espíritu santo. El señor este pronuncia dos palabras, echa uno que otro madrazo como si de un aleluya se tratase y todo el público presente aplaude, chifla, grita y alza los brazos cual comando cuando Millonarios hace un gol. Acto seguido suelta una verborrea digna de los hermanos Gasca, porque de la situación interna y externa del país poco se oye (o se oía, desde que mi papa actualizo la señal televisiva perdí la grata opción de seguirlo viendo), y el circo de aplausos y gritos continúa.
Me gustaría creer que las personas que asisten a ese programa como público reciben un "muy buen" incentivo económico por ir allá (tipo familias en acción), no porque sea mas correcto (porque amenazar a una familia con quitarle un subsidio si no va a una manifestación es un despropósito...esperen, ¿eso paso en Venezuela?) sino porque al menos salvaría la integridad mental de los asistentes.
A que viene todo esto se preguntaran ustedes. Viene a que el fin de semana pasado aquí en Colombia hubo un día de "marchas para agradecerle al Presidente". Cual caballeros de la Virgen de Fátima o peregrinos hacia la Meca, el pueblo colombiano saldría a agradecer el trabajo (por el cual se le paga) del señor Presidente. Algo así como si cuando uno se va a subir al transmilenio y lo encuentra, además de reluciente, adornado con encajes y moños y perfumado, le hiciera una marcha a la señora o al señor que lo aseó por cumplir maravillosamente su trabajo.
Por supuesto que sí alguien hace bien su trabajo hay que felicitarlo. De no ser así no habría premios Nobel, Oscar, Grammys, etc., pero ¿Una marcha? Aquí en Colombia la marcha a perdido su propósito para convertirse en el desfile de incautos que entra triunfante después del circo de pueblo que deslumbra con artificios y luces pero que trae al malabarista cojo y al mago enfermo. ¿Y todo esto por qué? Porque no se marchaba por alguien que cumplió o no su trabajo, eso era lo de menos. Se marchaba por alguien a quien los marchantes consideraban dios, el salvador de esta olla a punto de hervir. Tanto así que en las noticias un osado "cienciologo uribista" pidió, rogó por una alcaldía de su señor todopoderoso. Porque, si pudo con la guerrilla (cosa tan falsa como las bases de la cienciología "verdadera") podrá con la inseguridad y el metro.
Y es que endiosar a alguien no necesariamente es montarle iglesia, salmos, cánticos y estatuas. Es acatar todo lo que haga sin cuestionamientos, sin ser capaces de decir "lo hizo por...y esta bien por....y por..." ni de levantar una opinión en contra cuando hace algo mal o rechazar toda contraposición porque "son de terroristas vestidos de civil herejes".
Cuando los dioses mortales consiguen creyentes abnegados son imparables, y consiguen que un gol hecho con la mano sea glorificado como un estandarte de habilidad y no como una infracción, consiguen que un departamento corrupto intercepte medio país y no pase nada porque para tapar todo eso (y mucho mucho más) esta la operación jaque, consiguen que un pueblo entero pase hambre mientras ellos amenazan con sukhois.
Pueden haber sido grandes, eso no se les va a negar aquí, pueden haber hecho cosas muy buenas, pero también se han equivocado como humanos que son e incluso han ido más allá y han cometido errores o astucias que conllevan a desastres; y como este no es el conocido "el que peca y reza empata" no hay motivo para creer que todo lo que hacen lo hacen "porque ellos saben". Esta bien admirar y enaltecer las buenas acciones pero no sin antes haber cuestionado y castigado las malas. Si algo nos ha enseñado la historia es que los hombres aclamados por las multitudes pueden ser capaces de cosas muy pero muy malas...y también pueden, después de haber sido héroes, caer hasta lo mas bajo que sus terrenales cuerpos permitan.


sábado, 3 de julio de 2010

EL DÍA EN EL QUE LA INCORRECCIÓN LE GANÓ A LA RAZÓN

Oficialmente, esta vaina estuvo muerta durante unos 5 meses. Y no les voy a mentir. No estaba en un retiro espiritual, no estaba encontrándome a mi mismo, ni redireccionando el barco, y mucho menos estaba ocupadísimo con estudio o trabajo. No escribía porque no se me daba la gana. Aunque esta es como una meta-explicación. La mayoría del tiempo no se me ocurría nada; cuando se me ocurría algo no me parecía interesante...y cuando finalmente se me ocurría algo interesante pensaba: ¿Que demonios le interesa a la gente que yo le diga esto?
Y he ahí el problema. Evidentemente a nadie le interesa lo que se publica en un blog como este, sin temática, sin rumbo y sin nada bueno que decir. De aquí no va a salir una Critica ni una Intempestiva; lo mejor que podrán encontrar sera, a lo mucho, un pajazo mental del autor.
Sin embargo, el escribir y decir pendejadas es todo un arte, y si alguien como Jaime Bayly puede, ¿Por qué yo no?
Obviamente no es mi meta ser Jaime Bayly. Para esto necesitaría una lobotomía o, en su defecto, ser uribista. Pero dado que en el país se ha desatado un boom de la moda camaleónica en lo que los expertos han llamado un hermoso collage con retazos de piel de lagarto cocodrilo (a.k.a. unidad nacional), pues yo también quiero unirme, como buen colombiano que se sube al bus de la victoria, a la moda del travestismo(en este caso (pseudo)intelectual); y quiero seguir escribiendo las bobadas de siempre pero con nuevos visos de importaculismo. Al fin y al cabo, si a nadie le importa vivir llevado del putas (y lo demostramos en las elecciones pasadas, no solo con lo elegido sino con el abstencionismo) ¿Por qué me va a importar a mi lo que se piense de lo que escribo?
Este es un blog idiota, y como tal no se hace responsable de sus actos y nadie lo va a culpar por eso, porque a los idiotas todo se les perdona (incluso hasta llegan a ocupar altos cargos públicos y tienen programas en tv). Pero el pobrecito no se había dado cuenta de sus falencias mentales. Si pasan otros 5 o 10 meses sin que salga nada nuevo no se preocupen, seguramente tendrá conflictos internos entre escribir cosas inteligentes, cosas idiotas o cosas idiotas que parezcan inteligentes, o todo del mismo modo en sentido contrario; o seguramente le dio otro arrebato y no se le da la gana de escribir nada de nuevo.
Así que ahora, con más pasión y menos técnica (donde había oído eso antes) aquí estamos más incoherentes que nunca (si no lo creen, encuentrenle sentido a este post); y como diría Homero Simpson en una critica gastronómica: Pudrete Flanders! Bon appétit.