viernes, 30 de agosto de 2013

APRENDIENDO DE BIOTECNOLOGÍA



El pasado miércoles 28 de agosto tuve el privilegio de asistir al seminario internacional “Comunicar y Formar en Biotecnología Con-Ciencia” organizado por Agro-bio (Asociación de biotecnología vegetal agrícola), la SAC (Sociedad de agricultores de Colombia) y el SENA (Servicio nacional de aprendizaje), en compañía de mis amigos Aryeh Capella y David Osorio.


Ellos ya hicieron sus respectivas reseñas sobre el evento (aquí y aqui), y para complementar un poco lo que han dicho les quiero contar mi experiencia personal sobre el evento. Lo primero que debo señalar es que quedé gratamente impresionado por la calidad del seminario.  La organización fue impecable y las exposiciones de expertos nacionales e internacionales fueron sumamente informativas, además de estar en un lenguaje sencillo para aquellos que íbamos a aprender de estos profesionales.

Lo segundo, y algo de lo más importante, es haber tenido la oportunidad de estar en contacto cara a cara con científicos bastante preparados sobre el tema. Lejos de ser personas subidas en un pedestal o sumamente arrogantes y pedantes, estas personas son realmente bastante cálidas y amables. A veces la sensación de ver solo nombres en bibliografías y artículos periodísticos marca una cierta distancia entre la comunidad científica y el resto de la sociedad. Pero al tenerlos de frente esas barreras se rompen y es posible ver a la persona que está detrás de ese nombre.

Estos hombres y mujeres no intimidan y tampoco muerden. Al contrario, oírlos y acercarse a ellos era prácticamente como estar al lado de cualquier amigo o conocido. Contaron chistes, anécdotas, interactuaban con todos de la manera más amable y natural. Pero lo más importante es que invitan a preguntarles y a averiguar sobre sus trabajos. Es tan sumamente interesante lo que ellos exponen que es difícil aburrirse o perderse. Y además de eso, nos dejaron las puertas abiertas para acudir a ellos ante cualquier duda que nos pueda surgir sobre el tema.

Este acercamiento entre ciencia y sociedad es sumamente importante. Socializar este tipo de trabajos permite despejar cualquier cantidad de mitos y prejuicios con respecto a la biotecnología. Verlos no solo como científicos sino como personas comunes y corrientes que están dispuestas a explicarle su trabajo a cualquiera, sin distinción de formación académica, nacionalidad, estrato, etc., es realmente grato; máxime cuando muchas veces carecemos de información confiable acerca de este tema y ellos son prácticamente las fuentes principales a las cuales acudir.

Pero además de eso sus historias no se reducen al ámbito puramente científico. Todo esto tiene un trasfondo social y económico que muchas veces se pierde en medio de las acusaciones irracionales por parte de los antitransgénicos. ¿Quién estaría en contra de un frijol como el desarrollado por el Dr. Argão? ¿Quién estaría en contra de las semillas “sintéticas” o de la yuca con vitamina A desarrolladas por el Dr. Chavarriaga? Y sin embargo a estos y a muchos otros desarrollos se les ponen trabas por cuestiones ridículas. Es claro que hay que vigilar estos desarrollos, y de hecho deben superar estrictos controles e invertir muchísimo dinero y tiempo, pero sobre-regularlos basándose en absolutamente nada es un despropósito que prácticamente atenta contra la misma humanidad.

Considero que la lección más valiosa (además de haber aprendido bastante) y hacia la que apuntaba el seminario es la de la importancia de la información al tratar el tema de la biotecnología. En internet y en los medios tradicionales nos encontramos muchas cosas tanto a favor como en contra, pero muy pocas tienen un fundamento sólido detrás que sustente sus afirmaciones. Una imagen impactante muchas veces atrae más que un estudio de 20 o 30 páginas; pero mientras la imagen proviene del imaginario de cualquier aparecido, el estudio tiene todo un respaldo científico que sostiene su validez, y tristemente esto último muchas veces es pasado por alto.

Así que antes de compartir esa foto del tomate lleno de inyecciones que vieron en Facebook, deténganse a pensar de dónde salió esa imagen, de dónde salió esa concepción acerca de los transgénicos y si tiene algún tipo de validez o respaldo; porque muchas veces de lo que nosotros transmitamos, ya sea en círculos sociales pequeños o amplios, dependerá que se siga propagando la desinformación o se propague una mirada objetiva y asentada en la realidad.

Nota 1: Si desean más información acerca de biotecnología los invito a que se pasen por estas dos páginas: Agro-bio, fundación Antama.

Nota 2: Daniel Andrade se tomó la molestia de preguntarle al ICA sobre el caso 970 y me pasó la respuesta que le dieron. Pueden pasar a verla al final de la entrada “Solano responde”.


Nota 3: Ayer vi una entrada muy interesante sobre el lío de las semillas en Colombia. Les recomiendo que le echen un vistazo.

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